La conmovedora historia de Angelina Jolie sobre su lucha por vivir para ver crecer a sus hijos

La estrella de Hollywood perdió a su abuela, su madre y su tía por el mismo motivo: cáncer de ovarios. 

La mayoría de los actores prefieren dejar aparte su vida personal, en el caso de Angelia Jolie, esa premisa ha sido difícil de mantener debido en gran parte a la presión de haber mantenido una complicada relación de más de 7 años con Brad Pitt y, en medio de eso, ser diagnosticada de “alto riesgo” para desarrollar cáncer.

En una faceta sincera, la actriz de 45 años de edad y ganadora del Oscar por ‘Inocencia Interrumpida’ publicó hace poco en la revista ‘Time’ un relato en el cual expone el choque emocional que representó el tratamiento preventivo para el cáncer y que le hizo repensar los asuntos en un momento delicado de su vida.

Angelina Jolie

Con brote sentimental, la intérprete de ‘Sr. y Sra. Smith’ expresó su experiencia tras su paso por el quirófano en 2013 y 2014 “Me hicieron una mastectomía doble y luego me extirpé los ovarios y las trompas de falopio, lo que redujo significativamente, aunque no eliminó por completo, mi riesgo de desarrollar cáncer”.

“A menudo me preguntan cómo me han afectado mis decisiones médicas, y simplemente siento que tomé decisiones para mejorar mis probabilidades de estar aquí para ver a mis hijos crecer y conocer a mis nietos” aseveró Jolie, madre de seis.

Angelina Jolie

En línea directa de parentesco la actriz es propensa y su madre, Marcheline Bertrand, se encargó antes de morir (56 años) de que la actriz no sufriera el mismo destino, “su médico me dijo que le había prometido a mi madre que se aseguraría de que me informaran sobre mis opciones médicas”.

La decisión de Angelina de someterse a estos tratamientos podría marcar la diferencia de si viva más años. La actriz adquirió el cuidado de su salud como un hábito y destaca “Necesito hacerme chequeos de salud regulares. Tengo parches de hormonas (...) pero no me importa. Estoy viva, y manejando todos los diversos problemas que heredé”.

Asimismo, “la salud mental y emocional son igual de importantes” aseveró Angelina, destacando el complejo divorcio con su ex pareja que coincidió con la fragilidad de una actriz que se le vio estresada y que sufrió en este período de la parálisis de Bell, un trastorno que compromete el nervio facial y que trató con acupuntura.

De momento la actriz y filántropa Enviada Especial de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados, mantiene su foco en la colaboración por la defensa de los niños y mujeres que se encuentran en zona de conflicto en más de una veintena de países.

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